Es algo tan amargo cuando un amigo te traiciona... cuando sabes que nada de lo que hagas o digas le hará cambiar de opinión... cuando sabes que esa persona en realidad no es tu amigo, sino un conocido más...
Esta es la peor semana que recuerdo en mucho tiempo. En muchísimo. Me hacen falta mis amigos alrededor. Pero no quiero llamarlos porque no quiero que se coman mierda que a fín de cuentas es solamente mía. Estoy dipuesto a ser egoista, pero hasta cierto punto solamente. Bastantes cosas malas tiene la vida como para encima ser yo un productor de preocupaciones para mi gente. Pero claro, la cosa es que ellos saben que no estoy bien, que estoy triste, que este marinero ahora mismo atraviesa aguas turbulentas. Si supieran...
Hoy le he dado una revista a una compañera de la sociedad Tolkien, por encargo de otro amigo de la misma sociedad. Cuando la ha visto, ella se ha puesto a saltar y a gritar, muy en su línea, de los ilusionada que estaba. Incluso he sido tan tonto de pensar que me iba a dar las gracias por llevársela, a pesar de haberme quedado expresamente para dársela. Pero no... lo único que ha acertado a decir ha sido "Dale las gracias a (nombre) de mi parte". Aunque ha sido algo anecdótico, dado que sé a ciencia cierta que esa compañera no me traga desde hace tiempo.
Estoy pensando... ¿qué pensará la gente al leer estas subjetivas líneas? Porque evidentemente esta compañera, que aquí aparece como aparece, tendría algo que decir al respecto. Pero no voy a preocuparme demasiado por ser objetivo. A fin de cuentas este es mi cuaderno de bitácora, y de nadie más.
Es curioso... nunca creí que llegaría a aprender, pero este fin de semana pasado he aprendido a odiar con toda mi alma, a despreciar con todo mi corazón. Qué cosas... qué cosas... es una sensación nueva notar que el odio corre por tus venas, que te nutre de energía, que eres capaz de hacer cosas que nunca te habías planteado, cuando el odio se ha convertido en El Señor. Je, ahora comprendo perfectamente a Darth Vader, comprendo lo facil que es conseguir que el odio pase a ser el centro de tu existencia, lo cómodo y lo corto que es ese camino para conseguir tus abjetivos. Creo que me hace falta una buena catarsis... una catarsis de verdad, como pisarle la cara a cierta persona que tengo en mente ahora mismo. Oh si... cómo me gustaría. A lo mejor llamo a esa persona y lo hago. Total, tanta negatividad hay en el mundo que seguramente un poquito más no se note.
Solamente pensando en la cara de sorpresa que pondría, en la expresión de sus ojos, en golpearle como a un saco, en sacudirle hasta cansarme... es que noto cómo hasta la depresión y la tristeza desaparecen y me siento vivo otra vez. Curioso curioso... comprendo ahora muchas cosas.
jueves, abril 03, 2003
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario